
El problema es que siendo una sola persona, no hallo como pelear conmigo mismo. Francamente llegan momentos en que no me soporto, no quiero pasar un minuto mas, cerca de ese tipo (osea yo).
Nos la llevamos mal a mi parecer (no se el de quien), porque nunca nos ponemos de acuerdo para nada. A veces, muy pocas veces, tengo un arranque de iniciativa, pero el (el otro yo) no quiere hacer ni mierda, entonces si logro comenzar a hacer algo (aseo, estudio, proyecto, trabajo... cualquier cosa) debe ser arrastrando al otro yo y pesa mucho. Pesa tanto que va consumiendo la energía requerida para la actividad. Y no solo eso, se encarga de meter distracciones en el pensamiento para desviar las ideas que debo ejecutar, me sabotea constantemente al recordarme que todo esfuerzo es en vano.
Ni siquiera tengo idea cuál de los dos yo soy yo, y a ratos se me ocurre la insulsa idea que todo es culpa de mi signo (géminis). Este proceso de lucha interna ha llegado a un punto en el que el otro yo (el inútil, el amargado, el envidioso, el cobarde, el egoísta, el perezoso) se está apoderando de mi como un cáncer. Mucho temo por los años venideros, el desastre de persona que pueda lograr hacer de mi mismo.
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