
Decisiones qué implican situaciones como salir en carro o en bus, lavar la ropa o la loza, qué bicicleta tomar para un paseo... en fin, cosas simples. Esto me ha permitido desligarme un poco del tormento que produce cualquier mañana, el momento en el qué se hace necesario meterse en un bóxer holgado o ajustado, a cuadros o rayas, el colorido o el serio, algodón o sintético, nacional o importado...
Esto naturalmente se presta para muchos otros casos, qué no voy a mencionar porque no quedaría nada a la imaginación, hay qué hacer el ejercicio. Siguiendo con esta historia, vamos a decir que se trata de la liberación de la responsabilidad, que simplemente es una forma de cobardía, frente al miedo de afrontar consecuencias, que surgen cuando uno decide algo, a veces venturosas y otras no tanto.
Así se va uno desligando del poder de decisión, qué es mas una carga qué una facultad, ¿qué más puedo decir al respecto?... aplica muy bien para personalidades facilistas.
