miércoles, 19 de marzo de 2014

Cara y Sello no falla

Recientemente he comenzado a tomar lo que serían decisiones de poca complejidad, con la ayuda del cara y sello.

Decisiones qué implican situaciones como salir en carro o en bus, lavar la ropa o la loza, qué bicicleta tomar para un paseo... en fin, cosas simples. Esto me ha permitido desligarme un poco del tormento que produce cualquier mañana, el momento en el qué se hace necesario meterse en un bóxer holgado o ajustado, a cuadros o rayas, el colorido o el serio, algodón o sintético, nacional o importado...

Esto naturalmente se presta para muchos otros casos, qué no voy a mencionar porque no quedaría nada a la imaginación, hay qué hacer el ejercicio. Siguiendo con esta historia, vamos a decir que se trata de la liberación de la responsabilidad, que simplemente es una forma de cobardía, frente al miedo de afrontar consecuencias, que surgen cuando uno decide algo, a veces venturosas y otras no tanto.

Así se va uno desligando del poder de decisión, qué es mas una carga qué una facultad, ¿qué más puedo decir al respecto?... aplica muy bien para personalidades facilistas.

martes, 4 de marzo de 2014

Por cuánto más

Es decir, ¿qué tanto mas habrá que soportar que la historia personal se repita una y otra vez?



Al observar a los amigos resulta muy difícil no percatarse de como han pasado los años. Me refiero a que la gente va cambiando, esto no lo considero necesariamente malo o bueno, solo parece ser un proceso natural.

El aspecto físico no es el que llama mi atención, sino la composición de la personalidad. He ido notando últimamente, como varias personas cercanas que yo creía conocer y hasta entender, demuestran alteraciones marcadas en su forma de ver al mundo, en algunos casos de una forma mas analítica o mas espiritual. Sea como sea parece ser que están avanzando, cada uno a su manera. Esto a mi parecer muestra algo así como madurez, algo de lo que yo lastimosamente carezco por completo (o por lo menos así parecen mostrarlo los años recientes).

La gente a mi alrededor cambia, pero yo me siento atrapado en una forma de ser permanente, inmutable. Cada día, semana, mes y año recibo nueva información como todos, pero aún estando sometido a esto no puedo ver cambio ni crecimiento personal, sigo cargando los mismos pensamientos de hace 10 años, - por decir algo - ideas de contenido soso, sentimientos mezquinos de envidia... cuesta mucho describir lo que se siente, y no tengo nada claro, solo se que no voy bien ni mal, simplemente no voy.

A veces parece que estuviera avanzando, o haciendo algo diferente, pero siempre vuelvo al mismo punto. Eso tristemente demuestra que uno no tiene vida.