
Cuando uno afronta qué no puede viajar en el tiempo y siente envidia de personajes propios de ciencia ficción, ahí es cuando toca ser realista. Porque las cagadas acumuladas a través de la historia personal son un tatuaje grabado en el tejido de la realidad. La única forma de borrar alguna de ellas, seria con un nuevo tatuaje que oculte el anterior, lo que implica una cagada mas grande que opaque la otra.
De esa manera, sólo queda seguir adelante, o al frente, o continuo... en realidad no estoy seguro de la dirección, porque estamos hablando de tiempo y no de espacio... en serio, si alguien sabe que me cuente. Yo soy de los que no viven en el presente, sino en una proyección constante del futuro basándome en las desgracias del pasado. Un acumulado de sinsabores y malos recuerdos, acrecentados por una volátil imaginación que corre a voluntad propia. Dicho de otra forma, resulta que la imaginación siempre influye en la memoria afectando los recuerdos, de manera que magnífica los hechos. Ya sabiendo esto podrá uno entender que la mayoría de recuerdos buenos o malos, son una exageración del pasado. Entonces se hace difícil proyectar la realidad futura de manera objetiva, y si uno es un poco mas negativo de lo normal, sólo se ven infortunios en el horizonte.
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